La construcción de estos dos nuevos barrios se ha decidido a través de la formación de un Consorcio Publico formado en un 60% por la Comunidad de Madrid y un 40% por el Ayutamiento de Getafe. Está gestionado por la sociedad pública Arpegio. Este Consorcio público decidió que la expropiación sería la fórmula de gestión y que un 80% de las viviendas construidas fueran de precio protegido.