En 1326, los pobladores de varia aldeas del actual término municipal de Getafe se unieron en un pueblo situado a lo largo del camino real que unía Madrid con Toledo. A este nuevo pueblo se le llamó Xatafi. Este nombre venía de la palabra árabe Jata, que significa “algo largo”. De ahí se dedujo que Xatafi se refería a la larga calle principal del pueblo, que no era otra que el camino real. Por tanto, Xetafe significa “calle larga”. A partir de ahí, el nombre evolucionó pasando por Xetafi, Jetafee, Jetaphe, Jetafe y, finalmente, Getafe.
Getafe es producto de una larga evolución ya que nuestros antepasados comenzaron a poblar esta zona hace cien mil años, en la Prehistoria, pasando por la Edad del Bronce (Siglo VIII a. c), la ocupación romana (Yacimiento de la Torrecilla, s.II y III) y la presencia visigótica (Perales del Río, s.VII).
Getafe ha sido testigo de distintas corrientes migratorias, así como de guerras históricas que han dejado huella en el sentir y la historia de esta ciudad y sus habitantes.
La historia de Getafe se puede dividir en tres fases claramente marcadas.